
Sabemos qué a la hora de apostar uno puede ganar o
perder, tire un pleno en la ruleta y se me fueron las fichas de ayer, hoy y del
mes que viene también. En eso vamos
acomodando los trastes del cuore, le vamos remedando los tajos y disponemos a
que se sanen las heridas. Hasta el hartazgo uno repite que esto es así, que
sabe a los riesgos a los que se expone, que no hay recetas ni para el amor ni
para el desamor, entendiendo la dulzura de uno y lo agrio del otro… aun así es
imposible que no duela, cuando llega el segundo después de haber estado en el primero.
Duele acá, duele el pecho, se me corroe la cuero cuando te
veo, se vuelve inevitable la piel de pollo al verte a la distancia, maldigo la
distancia, la re puteo, la odio, la acorto por unos segundo con un abrazo que
ojala fuera eterno. Pero no el muy basura es fugaz y efímero, como el humo del
cigarro que se pierde en el éter. Sigue doliendo acá, pero me hago cargo de
esto, de que me la jugué y salí perdiendo. Yo sabía que podía perder, que no
era 100% seguro, que nada lo es.
Me sigue doliendo acá, pero lo voy manejando día a día. Me voy
convenciendo que va pasar, a pesar que por las noche se me afloja hasta el último
centímetro del cuerpo cuando se la recuerda, que el torrente sanguíneo se
estremece de solo recordar el tono de voz. Insisto con esto de que voy a mejorar, aunque en ese mismo momento me descubra sintiendo que sigo queriendo descubrir los misterios que albergas, que quiero saltar y sumergirme en
ellos. Además en ese bucear
re interpretar tus silencios y por más que me rompa en mil, que se haga añicos
el bobo, es lo que quiero y no es por capricho si no por deseo, porque deseo
conocerte integra, porque sigo sintiendo que me perdí una gran oportunidad.
Tengo claro que todos los corazones sanan, con más o menos
tiempo, pero sanan. Por lo tanto ese salto
que quiero dar, lo voy a seguir cranenando. Porque por un beso tuyo me peleo
con toda la legión extranjera, dale que me banco lo que venga… estoy armado
hasta los dientes, ¡¡dale soltá ese abrazo!! Que por más que me funda acá, el
pecho, prefiero morirme de amor que añorando momentos que no van a llegar. Dale
que me duele acá pero sé que me voy a sanar. ¡¡DALE SOLTALO QUE ME MUERO DE AMOR!!
F. L. G "alias" PaToTa